miércoles, 26 de marzo de 2008

MERCEDES PEÓN





La voz de Mercedes Peón es un reino de contrastes. Sorprende oírla hablar. Hila las palabras con la dulzura y la sorpresa de una niña que descubre algo nuevo. Cuesta imaginarla enfadada. En medio de la entrevista, un torrente de voz rompe el ritmo. Es Mercedes haciéndome una demostración de como suenan las muiñeiras gallegas. La niña de la voz dulce ha desaparecido.
Tras más de 20 años recorriendo Galicia en busca de sonidos tradicionales (posee más de 1.000 grabaciones), el debú de Peón en 2000 fue una de las puntas de lanza del último bum del folk gallego. Isué fue elegido mejor disco europeo del año por la revista especializada Folkworld y se mantuvo durante meses entre los diez primeros de la lista de Songline, mientras la BBC la convertía en una de las artistas destacadas del año. La cantante que se hizo visible a través de Luar, el programa de TVG, es desde entonces invitada recurrente en los principales festivales del folk europeo.

Desde que integraba el grupo de pandereteiras Xiradela, la propuesta de Peón pasa por recuperar la música tradicional desde una mirada contemporánea. Consciente de facturar una música "libre", Peón afirma sentirse "realizada" con Sihá. Su idea para dignificar el patrimonio musical sigue siendo la misma: introducirlo en los colegios y buscar contextos naturales para su realización. No le preocupa, según dice, la "omisión cultural". A la BBC, añade, tampoco.
Cuando era pequeña las voces de la Costa de la Muerte la enamoraron y nunca más la dejaron libre. Estaba de acampada con unas amigas y cuando estaban tocando la pandereta y cantando, unas mujeres salieron de un bar del pueblo, les pidieron las panderetas y se pusieron a tocar. "Fue tal la impresión... La primera sorpresa fue no entender lo que decían. Yo soy gallego-parlante a partir casi de conocerlas. En Galicia aunque el 70% de la población habla gallego, en las ciudades -yo soy de La Coruña- es muy minoritario. La segunda sorpresa fue que parecía que estábamos en Argelia o Marruecos. Cualquier sitio menos Galicia, aunque yo sentía que aquello era mío. De repente se me abrió un mundo como diciendo: pero, ¿cómo puede ser? A 40 kilómetros de mi casa ¿hay ésto? Entonces me obsesioné y empecé a preguntarles de todo". Galicia es un vergel y hace 20 años todavía lo era más. "La verdad es que en la zona de Bergantiños (La Coruña) es darle una patada a una piedra y sale gente cantando y bailando". Este encuentro cambió su vida. Con 13 años comenzó a hacer recogidas de campo. A golpe de autobús o tren, grabadora en mano, se recorrió muchos de los pueblos de Galicia. Dos mil cintas con canciones rescatadas del recuerdo. Dos mil cintas que encierran 20 años de su vida. Después de años de trabajo a la "sombra", Mercedes Peón ha decidido sacar a la luz todo lo que tenía dentro y el resultado ha sido Isué. "Me dije: voy a echar a volar la imaginación para mí misma. Y ahí está el disco".
Viajó por toda Galicia, ella misma afirma: “Estos viajes me aportaron todo: amar la tradición, respetar las costumbres, autoestima de mi cultura, una base vocal. Fundamentalmente lo que yo hacía era performance, que es imitar, tal cual, lo que recoges. Pero me encontraba con dificultades de ejecución, porque no puedes cantar cuatro horas seguidas porque te quedas sin voz. Entonces empecé a estudiar técnicas de logopedia, foniatría y respiración abdominal. Yo soy muy autodidacta, fui un mes a clase y luego hice recopilación porque quería adaptar todas las técnicas a favor de esos sonidos que quería transmitir. A nivel musical busqué ritmos y melodías poderosas. Quedé prendada de toda la gente del pueblo, de esa cultura de transmisión oral y visual. Luego está el cincuenta por ciento de mi parte, de mi corazoncito, de mis composiciones y mis arreglos.”

El título del disco y del primer tema es Isué que quiere decir "eso es". En gallego se escribe separado pero hay zonas donde lo pronuncian de otra forma. Lo que hizo fue coger la parte más enxebre de ciertas zonas y buscar una estética. Lo más ancestral con una forma que pueda ser de creación suya y el resultado es esta palabra.
>-¿Cuánta pasión hay encerrada en este trabajo?
-Hay mucha. Es un trabajo libre. Los folclores guardan mucha esencia. Es saber disfrutar e impregnarte de las ornamentaciones, las modulaciones, de la pandereta. En el disco la pandereta está muy presente. Es una técnica depurada de la tierra, que yo utilizo para cualquier ritmo. Me vale para todo.
"A nivel musical busqué ritmos y melodías poderosas. Quedé prendada de toda la gente del pueblo, de esa cultura de transmisión oral y visual"
De pronto, un giro. "¿No has oído unos timbres agudos en la canción que da nombre al disco?", pregunta Mercedes. Respuesta afirmativa. "Pues eso, son los sachos, las azadas, tocadas con piedras. Y luego hay una sartén gigante, de estas de las lareiras, que se tocaba con la llave de la casa. Después metí la lata de pimentón. Esta lata era donde, en la posguerra, traían pimentón para España. Pero aquí, en una zona donde tocaban los pandeiros cuadrados, lo adoptaron para tocarlo exactamente igual". Pone el alma en cada explicación. Las ideas se le agolpan en la cabeza y salen a borbotón. "Lo que te quiero explicar es que es un trabajo completamente libre de una persona artista, cantante. Es el trabajo de una creadora que conjuga todos los elementos que a ella le ponen los pelos de punta". Después del giro seguimos rumbo.

>-El disco está lleno de mestizaje.

-No es con intención, es libre. Es un gusto personal porque me gusta la mezcla de culturas. En la mezcla es donde hay riqueza. En el conocimiento de las esencias es donde te reconoces a ti mismo y te puedes expresar con el mundo para mezclarte.

“Igual que escuchas el CD, o por lo menos esa fue la intención, y cada canción tiene por sí sola coherencia propia, quise que tuviera también un guión de colores. Es que no puedo hablar de un guión de palabras porque también lo tiene, pero es más que nada un guión colorístico de canciones que entran y salen. La portada es una ferreña, que es la sonaja de la pandereta, pero puede ser un ojo. Es como el nombre del disco: Isué puede ser irlandés, argelino, hasta ruso. Tienes el naranja, el cual es un color cálido y llamativo. En el centro la ferreña que es la unión, el punto de partida y lo circular. Luego abres el libreto y hay una frase muy bonita para quien quiera entenderla, y los agradecimientos al otro lado. Vuelves a abrir y ves otra explosión de luz que es el CD. La otra portada son pétalos de flores que estaban vivos y los escaneamos. La mano representa los Caminos de Santiago. Los tres palos negros que salen hacia arriba, son tallos de hojas que representan la pata de oca que también está relacionada con el Camino. La mano que quiere decir "párate y mira esto. Lo que hay aquí es algo bueno". Después volvemos a la ferreña que tiene una luz como si fuese un sol naciente y tiene una luna creciente en el hemisferio sur.”

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